Salvar al soldado Dívar

Poco a poco se van conociendo las maniobras del Gobierno para conseguir que Divar no abandonara el Supremo,  ante asociaciones de magistrados e incluso el Partido Nacionalista Vasco. Se trata de un gran ejercicio de respeto a la independencia del Poder Judicial que en una democracia real hubiera terminado con la carrera política de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

Que lo haga una vicepresidenta de 41 años, recién cumplidos, es la medida de lo viejuna que es la cultura política gobernante en España. Pero cuando alguien hace esas gestiones, asumiendo el riesgo de que se conozcan, es porque el vínculo de deudas o colaboraciones es muy fuerte y porque las consecuencias política son irrelevantes.

En España, por su debilidad democrática, la independencia entre poderes es apenas una ficción. Sólo hay que ver a Fernando de Rosa, el valido de Camps, que aspira a heredar el sillón que Dívar ha dejado vacío.

Pero el caso de la vicepresidente es brutal. Estamos hablando de la utilización de un cargo público, que no es de su propiedad, para salvar a un corrupto y tratar de que se mantenga en su puesto a pesar de haber malversado fondos públicos.

Posiblemente, ese riesgo asumido por la vicepresidenta se deba a los favores prestados por Dívar, ese gran servidor, nombrado por la ex vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, poco antes de que el juez Baltasar Garzón iniciara su intento de investigación de los crímenes de la dictadura. De la Vega, hija de un alto funcionario del estado franquista, reaccionó airadamente cuando supo que Garzón abriría la causa contra la dictadura.

Dívar ha sido un magistrado sombrío, que no ha redactado una sentencia digna de estudio, pero a pesar de eso ha llegado inexplicablemente a lo más alto del poder judicial español. Y si sus méritos no han sido “judiciales”, eso quiere decir que han sido de otra índole. Católico ultraconservador, juró los principios del movimiento al inicio de su carrera y aún es incapaz de admitir la naturaleza criminal de la dictadura.

El ministro Gallardón, cuando se conocieron las primeras facturas de Dívar en Marbella y el fiscal general del Estado archivó una denuncia (oh, casualidad), afirmó que Dívar salía reforzado. Quizá pensaban que todo lo demás lo podrían tapar pero al final una buena parte de los gastos ha salido a la luz, aunque faltan otros que hubieran dejado a Dívar en un lugar mucho más delicado. Pero un fiel escudero como él, cuando hay causas pendientes como la Gurtel, es un valor seguro.

Uno de los principales problemas de España es la falta de legalidad, la falta de límites inflexibles que no sean franqueables para un banquero o para un ciudadano humilde, que lleven ante la justicia a un presidente del Supremo o de una comunidad autónoma. La impunidad sobre la que se recuperó la democracia tras la muerte de Franco debió parecer una respuesta sencilla y definitiva a los padres de la transición. Pero el lastre que supone para una sociedad que forme parte de su cultura política es incalculable. Se ha convertido en uno de los principales agentes debilitadores de nuestra democracia.

4 pensamientos en “Salvar al soldado Dívar

  1. ¡ Desgraciadamente, y eso lo comparto totalmente contigo Emilio, estos agentes debilitan nuestra DEMOCRACIA, y los que tienen que ser ejemplo- ya no sólo ,porque cobran del dinero público de todos los contribuyentes- ,por el cargo que representan no hacen más que distorsionar a la sociedad, que en época de crisis ve que da lo mismo 8 que 80, produciéndose un aumento de la delincuencia en todos los sentidos, desde el que se lleva folios de su puesto público de trabajo hasta al que le da igual respetar las señales de tráfico o cometer hurtos o robos al estilo alunizaje,…..,
    Nuestra sociedad se debilita ética y moralmente. NO TODOS SOMOS ASÍ, pero el empuje de lo informalmente incorrecto, de lo delictivo sin pena, sin cárcel, sin sanción, sin destituciones,…, hace que los ciudadanos normales nos sintamos desprotegidos,…. y cuando ve cosas como lo que le ha ocurrido a Garzón, el caso de la Gürtel, de Dívar comienza a sentir que este país nuestro está al borde del abismo,…..,

  2. Sin justicia no se puede hacer política, al menos con un poco de ética. Lo de la división de poderes para asegurar la independencia de todos ellos, se ha vuelto una ficción.

    Excelente artículo. Un saludo. Isabel

  3. ¡Vamos a unirnos con el 15M, y juntémosnos todos, para echar a todos los políticos de sus puestos, e igualmente, echemos al presidente de Bankia que es un sinverguenza, El Sr. Goirigolzarri (Presidente de Bankia) una de las funciones que cumplía, al servicio de las familias vascas de Neguri, En 1987, El presidente del Banco Vizcaya, Pdro de Toledo, creó una serie de cuentas en PARAISOS FISCALES. Cuando el Vizcaya se fusionó en 1991 con el Bilbao, dichas cuentas, quedaron “durmientes” en la nueva Entidad fusionada:BBV. Emilio Ybarra, las utilizó para comprar acciones cuando se privatizó Argentaria de cara a la hipotética fusión con ésta Entidad. Cuando Ridrugi Rato tuvo conocimiento de dichas participaciones, le ordenó venderlas. Así se hizo y obtuvieron unas plusvalías de 134,4 millones de dólares en Jersey y Liechtenstein. Con aquellas cuentas, afirma mariano Guindal, se constituyó un “fondo de Reptiles” que fué utilizado, para comprar favores políticos…El Sr. JOSÉ IGNACIO GOIRIGOLZARRI, se prejubiló y le dieron 60 millones de €uros, y seguido, le nombraron los POLITICOS Presidente de Bankia, que en este Banco, todos son amigos y parientes (Todo queda en casa) SINVERGUENZAS !!!! tENIAIS QUE ESTAR TODOS EN LA CARCEL, DEVOLVER LO QUE HABEIS ROBADO, Y NADA DE FIANZAS, HASTA QUE OS PUDRAIS….

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