Unos tuits con memoria del 11M de @Emiliosilva1965

  1. Hace 9 años se imprimía un libro visionario de José Saramago que hablaba de atentados en trenes y manifestaciones espantáneas.#11M

  2. Hace 9 años la misma impunidad q siempre beneficia a los señoritos dejó intacta la carrera política de algunos miembros del actual Gobierno.

  3. Hace 9 años a estas horas la misma derecha q no movió un dedo contra la dictadura dio un golpe de Estado informativo por Dios y por España.

  4. Hace 9 años menos dos días, el 13M, Rajoy violaba la jornada de reflexión afirmando en El Mundo que hacía falta una mayoría absoluta. #11M

  5. Hace nueve años a estas horas desde Moncloa llamaba a los corresponsales extranjeros en España para dictarles la autoría del#11M.
  6. Hace nueve años, el #11M, alguien en la sede del PP decía: “Vamos a conseguir un escaño por cada muerto”. http://www.radiocable.com/si-yo-fuera-presidente3473.html …

  7. Hace 9 años la cúpula del PP decidía mentir sobre el #11M para pasar de una mayoría simple a una mayoría absoluta.

  8. Hace 9 años a estas horas Aznar ponía la palabra Constitución en una pancarta del #11M buscando una bronca con el nacionalismo vasco.

  9. Hace nueve años a estas horas Aznar llamaba a los directores de los medios de comunicación para mentir sobre la muerte de 191 personas. #11M

¡Qué bien esconde España su pobreza! o ¿por qué la situación social no generaliza un conflicto político?

MisericordiaProgramas de televisión, intelectuales, políticos, representantes de movimientos sociales… desgranan en los últimos tiempos las causas y consecuencias de la crisis. Es un ejercicio necesario para generar identidad, para distribuir información, para reafirmar valores, pero tiene una parte de rueda de hamster en la que no se deja de recorrer ese camino por la incapacidad de imaginar, articular y construir otro. El verdadero reto que tiene la sociedad es cómo quitarle a la economía especulativa el poder político y entregárselo al pueblo (véase el título de este blog).

En la novela Misericordia (1897), de Benito Pérez Galdós, la criada de una familia burguesa empobrecida, Benina, pide dinero a la puerta de una iglesia para que su “señora” no pase penurias y pueda fingir que su derrumbe económico no es tal. Por su parte, doña Francisca, su ama, hace todo lo posible por seguir aparentando una buena posición social y mantener su tren de vida porque su orgullo le arrastra a una espiral de empobrecimiento y ella parece temer más que a la pobreza al ¡qué dirán!

En los últimos meses he tenido noticia de varios periodistas extranjeros que viajaban a nuestro país para cubrir reportajes acerca de la miseria. Su idea, antes de llegar, era que encontrarían en el centro de ciudades como Madrid o Barcelona miles de familias viviendo en la calle, desahuciadas, sin coberturas sociales. Pero la realidad es que la pobreza se esconde, se calla, se sufre en silencio, con vergüenza, se susurra, calla. Sigue leyendo

Se acabó El Show de Truman, se acabó la transición

TrumanLa película El show de Truman narra la historia de un hombre joven, el primer bebé en la adoptado por una corporación, cuya vida ha sido un programa de televisión, un reality. Truman (Jim Carrey) vive inmerso en una monótona armonía, sin salir de su entorno más cercano, rodeado sin saberlo de actores que encarnan a familiares, amigos o compañeros de trabajo. Su destino es dictado por el todopoderoso director del programa, Cristo (Ed Harris).

Un día Truman cree ver al actor que interpretó la vida de su padre, que murió ahogado en el programa. Así comienza a sospechar de algunas coincidencias, de que su vida no es normal. Después conoce a una mujer con la que tiene una breve relación extramatrimonial, en la que ambos sienten algo real, y cuando ella quiere esconderse de las cámaras para estar con él, van a detenerla. Mientras se la llevan, con la excusa de que padece una esquizofrenia, ella le dice que está viviendo dentro de un montaje y le pide que vaya a buscarla. Así alcanza él la consciencia de que su existencia no es “su vida”. Y comienza a generar desórdenes para poner a prueba su programado destino. Sigue leyendo

Memoria de la emigración

PeriodicoHortalezaRecientemente, un amigo me contaba cómo en el aeropuerto de Barajas una madre despedía a su hijo, que emigraba a Alemania, y entre lágrimas le decía: “Sé que será para siempre”.

Cultural e históricamente la necesidad ha sido para la sociedad española un motivo de vergüenza. Esa es una de las principales razones por las que la memoria de la emigración ha sido silenciada en buena parte por quienes la protagonizaron.

En muchos pueblos de Galicia, cuando los emigrantes regresaron de Alemania o Venezuela, una de las primeras cosas que hacían era cubrir su casa familiar de cemento y pintarla para esconder la piedra, que para ellos simbolizaba el tiempo de la necesidad. De ese modo estaban ocultando su propia historia.

Si alguien me dice que a finales del siglo XIX miles de pastores vascos emigraron al estado norteamericano de Nevada, donde existe hoy un Centro de Estudios Vascos en la Universidad de Nevada; o que a principios del XX miles de andaluces emigraron a las islas Hawaii, pensaría que me están hablando de un pasado que no tiene nada que ver conmigo. Y eso tiene que ver con una fractura en relato de la emigración que se ha centrado en glorias coloniales y en éxitos de indianos.

Buena parte del imaginario de la emigración española del siglo XX está deformado culturalmente; o por un Alfredo Landa que se divierte en Alemania o por canciones que utilizan la nostalgia para el enaltecimiento de la patria. Poco tienen que ver con la dura existencia de miles de hombres y mujeres que vivían en barracones y que consiguieron mejorar su nivel de vida con larguísimas jornadas laborales y sacrificios.

Esa realidad reprimida también tiene que ver con dos de los grandes momentos migratorios de la historia reciente de España;  por un lado el medio millón de personas que se exilian al final de la guerra civil y por otro los más de millón y medio que salen del país en los años cincuenta y sesenta. Son en su mayoría descendientes de los republicanos que perdieron la guerra civil que trataban de huir del apartheid español, donde tenían poquísimas oportunidades para prosperar.

En los últimos años la crisis económica nos ha vuelto a convertir en una sociedad exportadora de mano de obra. Es algo que se debe conocer, una experiencia que debe ser transmitida porque será útil para futuros posibles.

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(Este artículo ha sido publicado en el último número de El Periódico de Hortaleza que se puede descargar en este enlace: http://www.hortalezaenred.org/IMG/pdf/HPV11.pdf )

Seguimos pagando la hipoteca de la transición ¿falta mucho?

En un restaurante madrileño, en marzo de 2005, se encontraba almorzando el actual presidente de Alemania, Joachim Gauck. Frente a él se sentaban algunos sindicalistas, cuadros políticos y dos representantes de movimientos sociales. Al llegar al postre, Gauck les pregunta a todos por su valoración de la transición española. Uno tras otro hablan de su ejemplaridad, de que no hubo sangre, de las renuncias que todos hicieron… Así se van sucediendo parecidas opiniones hasta que uno de los comensales afirma que si la transición hubiera hecho sus deberes él no estaría en esa mesa por buscar la solución a uno de los problemas que dejó pendientes.

Inmediatamente, los que defienden el mito de la transición reaccionan con cierta violencia dialéctica. Gauck observaba en silencio y cuando pasa el revuelo toma la palabra. Y lo hice para decir que transiciones como la española parecen a corto plazo muy eficientes, pero a medio y largo plazo el coste que tiene la impunidad en la cultura política de un país se termina convirtiendo en un enorme, pesado y molesto lastre. Sigue leyendo

Mariano Rajoy en modo avión, unos tuits sobre su rueda de prensa

¿Este tipo de ruedas de prensa como la de Rajoy, en las que no hay preguntas, no quedaban más vistosas en un balcón de la Plaza de Oriente?

Es normal que Rajoy confíe en un poder judicial que todavía no ha ordenado una redada en la sede del PP de la calle Génova.

Lo modélico de la transición a la democracia es tan grande, tan grande, tan grande que cabe en un sobre.

La prueba de que no todo lo que gana Rajoy aparecen en su declaración de la renta es que hoy ha ganado tiempo.

¡ÚLTIMA HORA! Los payasos de los cumpleaños de Ana Mato preparan un espectáculo basado e la rueda de prensa de Rajoy; “Pinocho en Génova”.

Rajoy colgará en la web de la Moncloa su recordatorio de la comunión (porque dará la misma información sobre el dinero negro que su renta).

Aparece la prueba de que en la sede del PP, dentro de los sobres, lo que se repartía no era dinero negro.http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/b3/Euro-Banknoten_es.jpg/300px-Euro-Banknoten_es.jpg … …

Claro Mariano, el generalísimo después de dar un golpe de Estado, condenaba muerte a los rojos por “auxilio a la rebelión”.

Rajoy como mi sobrina que pintó un sillón de cuero con rotulador y cuando le pillaron señaló acusadoramente a su perro.

Hay que reconocer que el PP ha hecho grandes esfuerzos por terminar con el paro en el gremio de los payasos.

Rajoy: “yo sé que todavía no se ven los frutos”. Claro, por ahora sólo se ven los sobres”.

Rajoy se ríe de la ciudadanía. Es una víctima.

El tono de Rajoy es el mismo que usó el PP tras el atentado del 11M. No se conoce la autoría de la apertura de la cuenta en Suiza.

!ÚLTIMA HORA! El Partido Popular ha programado a Rajoy en modo avión para la rueda de prensa.

¡ÚLTIMA HORA! Los payasos pagados por la Gurtel para el cumpleaños de Ana Mato ofrecerán una rueda de prensa con preguntas ilimitadas.

 

El Gobierno presume de poca destrucción de empleo gracias a su reforma laboral

El Gobierno “presume” de que en el año 2012 , en el que ha aumentado el paro en 426.324 parados, se habría destruido mucho más empleo si no fuera por su reforma laboral, que abarató el despido. Decir que se despide menos cuando algo es más barato es como decir que algo se compra más cuando es más caro.

Pero los efectos de la reforma van mucho más allá de lo visible. ¿Cuántos trabajadores y trabajadoras se han vuelto incapaces de reclamar derechos en sus puestos de trabajo al saber que su despido es mucho más barato? ¿cuánta indefensión, horas extras gratuitas, y abusos permite esa realidad?

Monarquía, debilidad democrática y necesidad de más cosa pública

Palco reservado de forma permanente para la Familia Real en el Teatro Real de Madrid.

Este fotografía representa milimétricamente lo que supone la existencia de una monarquía en estos tiempos y su relación con la democracia.  Se trata del palco principal del Teatro Real de Madrid. Con una altura de dos pisos, ocupa el mejor sitio del teatro y es un espacio en el que podrían disponerse en dos niveles de algo más de 30 butacas.

Pero se trata de un espacio reservado para la Familia Real y eso significa que se pasa la mayor parte del año vacío, algo que resulta a todas luces irracional; por la inaccesibilidad a la cultura que representa ese coto vedado y por el derroche de recursos que supone en un teatro que en estos momentos pasa por estrechuras económicas.

La existencia de ese palco es un síntoma de medievalidad. La etimología de la palabra privilegio lo explica perfectamente: privado de ley. Mientras el progreso ha legislado los avances sociales  que han ido dibujando las conquistas de la ciencia y la razón, siguen existiendo espacios “sin ley”.

Ese palco vacío explica y representa muchas cosas y es el eje central sobre el que se sustentan numerosos privilegios; los vacíos de la democracia, esas zonas de sombra, esas caras ocultas, donde la ley y el poder de la ciudadanía no deciden ni gobiernan, donde se disfruta de recursos públicos a perpetuidad. Sigue leyendo

Así entrega el Gobierno miles de millones de euros a los bancos por la puerta de atrás

En febrero de 2012 el Gobierno puso en marcha un plan de pago a proveedores de ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas. Se presentó como uno de los planes que iban a sostener 100.000 empleos que estaban en peligro por las deudas con empresas y autónomos.

Las entidades tenían que presentar sus facturas acumuladas hasta el 31 de diciembre de 2011. Después se crearía un fondo para el pago a los proveedores encargado de pagar a deudores prestándole el dinero a los ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas.

El Gobierno hizo bastante propaganda con esta cuestión, sin dejar clara desde un principio una cosa muy importante; a qué interés deberían pagar los ayuntamientos el dinero que les iba a ser prestado por un grupo de entidades financieras, que en colaboración con el Gobierno de España iban a trabajar en el desarrollo del plan de pagos.

Una vez cumplidos los plazos fijados por el Gobierno las entidades locales españolas presentaron facturas al Ministerio de Hacienda por un importe global de 9.312 millones de euros. Las comunidades autónomas hicieron lo propio y enviaron facturas por un importe de 17.276 millones de euros. En total se trataba de que ese fondo de financiación adelantara 26.588 millones de euros, que tendrían que ser devueltos en un plazo de diez años. Sigue leyendo

Un país en el que había gente que nunca había visto unos ojos azules ( a las Brigadas Internacionales)

David Lomon, el último brigadista internacional británico. falleció el 21 de diciembre de 2012.

Era un acto de homenaje a lxs brigadistas internacionales; los mayores exportadores de dignidad de la historia. Alguien cogió el micrófono para hablar de un pueblo de la Mancha, en el que fueron abatidos un grupo de voluntarios rusos. Sus cadáveres quedaron a pocos cientos de metros de la aldea. Algunos vecinos acudieron a darles entierro; y mientras abrían una fosa para depositar sus cadáveres, un rumor recorrió las calles y las casas.

Entonces, un grupo de mujeres vestidas de negro decidió salir y caminar hasta el lugar en el que se encontraban los cuerpos. Al llegar allí, se acercaron a los cadáveres y con sumo cuidado, muy despacio, plegaron sus párpados. Esa era la primera vez que veían unos ojos azules.

La persona que contaba esto se dirigía a cuatro brigadistas presentes en la sala y para poner fin a su intervención añadió. “Vinisteis a un país en el que había gente que nunca había visto unos ojos azules”.

Ayer murió David Lomon, el último brigadista birtánico. Ninguna declaración del Gobierno español le rendirá el homenaje que merece. Pero muchos miles de ciudadanos en el mundo saben que esos hombres y mujeres trajeron, además de sus ojos azules,un ejemplo imborrable de lucha y dignidad.

Alberto Ruiz Gallardón, un colaboracionista en tiempos de democracia

En numerosas ocasiones el Partido Popular ha realizado protestas, denuncias y promovido la ilegalización de actos que calificaba como ejercicios de “enaltecimiento de terrorismo”.

El pasado viernes, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, renovó el título nobiliario que el dictador Francisco Franco concedió a uno de sus generales más cercanos, Fidel Dávila, quien asaltó el Gobierno civil de Burgos el 18 de julio de 1936 y orquestó una terrible represión, para que el dictador Francisco Franco estableciera allí su cuartel general. Es por eso que Burgos es la provincia del Estado español en la que más fosas comunes de la represión franquista se han exhumado en los últimos años.

Que todos los gobiernos democráticos desde la muerte del dictador hayan renovado los títulos nobiliarios que la dictadura concedió a criminales de guerra y militares golpistas demuestra que hay muchas cosas de ese pasado que siguen atadas y bien atadas.

La promoción por parte del Gobierno, de quienes violaron salvajemente los derechos humanos, es, además de un insulto a sus víctimas, una demostración de la debilidad democrática, de la incultura política humanitaria y una perfecta explicación del uso partidista que ha hecho el PP de las víctimas de ETA, para ocultar el pasado más terrorífico y violento que se ha conocido en el Estado español.

Es el segundo título de esas características que renueva Alberto Ruiz Gallardón; el pasado 18 de julio lo hizo con los descendientes del sanguinario general Queipo de Llano. En otros casos la fiscalía general del Estado habría actuado de oficio. Pero en este, el silencio es una forma de colaboracionismo, algo evidente en la connivencia del ministro con la concesión de los títulos que se llevó a cabo en plena dictadura.

¿Perseguir a empresarios que trafican lingotes o a parados que compran televisores de plasma?

El Gobierno acaba de quitarse de su hombro derecho la última hebra que le quedaba del la piel de cordero que llevó un día. La historia del empresario Díaz Ferrán, de sus negocios, de su millonaria financiación recibida de Cajamadrid, de sus aportaciones a la campaña electoral de Esperanza Aguirre, de su forma delictiva de deshacerse de sus empresas, de engañar a sus clientes, de aprovecharse de triquiñuelas para evitar sus responsabilidades, ha dejado muchas cosas patentes.

El Gobierno guarda un silencio cómplice mientras en las cloacas la maquinaria de la impunidad destruye pruebas, oculta conexiones, minimiza los hechos delictivos. Como dijo Leonardo Da Vinci: “Quien no castiga el mal, ordena que se haga”.

Nuestro Gobierno está formado por depredadores de lo público. por carroñeros de la economía, por gente sin alma. Callan cuando es detenido Díaz Ferrán porque otorgan.

Ningún ministro ha hecho una declaración sobre los empresarios que abusan, que mienten, que roban. El Banco de España, que no ha parado de pedir precariedad laboral, no dice nada de esta malversación empresarial. El gusano entró en la manzana, avanza por pulpa hacia su corazón y no tuerce su rumbo.

En cambio hemos oído al Gobierno que los parados defraudan, que se aprovechan, que compran televisores de plasma, que protestan y ensucian la marca España.

Algo falla en la democracia cuando no es el Gobierno de los mejores, cuando los que mintieron el 11 de marzo de 2004 están hoy en el poder, de rositas, tan campantes, descuartizando lo que se edificó con las lágrimas, el sudor y la sangre de miles de hombres y mujeres.

Han sido muchos años de miedo y anestesia pero cada vez hay más ciudadanía despierta, dispuesta a salir de este mal sueño para construir una realidad mejor. ¡Avanti popolo!

Si murieran los sueños se apagaría la chispa de la dignidad

Así dibujó Castelao a España desde su exilio neoyorkino, en el año 1938. Así imaginaba él la victoria del fascismo, llena de cráneos sin rostro y flautas de hueso. Y cuánta razón tenía en adivinar esta España edificada sobre los cimientos de la codicia infinita, construida sobre los mayores crímenes cometidos en nuestra historia. Y ahora, los arquitectos de la impunidad quieren devolvernos a otro tiempo,quieren edificar su viejo régimen, educarnos a su medida, volver al médico cacique, al alcalde cacique, al desprecio por el respeto a lo público, a la mentira infinita, al derecho disfrazado de favor del señorito.
Así sería España y así es sentada sobre miles de cadáveres sin nombre de los hombres y mujeres que sin gritar patriotismo amaban lo hermoso de la humanidad y quisieron convertir la hermosura en un derecho universal.

Este país está cada día más feo, más rancio, cubierto por un moho intelectual del que se alimenta la ignorancia que quieren universalizar los poderosos. No dejemos de soñar, no dejemos de reivindicar que las mejores cosas que han hecho los seres humanos deben ser un derecho de todos y todas, no dejemos morir los sueños que son la chispa con la que siempre podremos encender el fuego de la dignidad.

Sniace 1993; una de tantas historias que los grandes medios apartaron del camino

Torrelavega, Sniace, 1993. Cientos de trabajadores se encierran dos meses en la empresa en defensa de sus puestos de trabajo. (Pincha la imagen si quieres ampliarla)

Los silencios mediáticos van dejando por el camino parte de nuestra historia fuera de los márgenes. Esta fotografía, que podría ser un fotograma de la Novecento, refleja una historia que ha ocurrido un poco más cerca, en el tiempo y en el espacio. Es el año 1993, la puerta de la fábrica Sniace, en la localidad cántabra de Torrelavega. Más de 800 trabajadores llevaban cerca de dos meses encerrados, defendiendo su futuro. La empresa pertenecía al grupo industrial Banesto, que había recibido millonarias exenciones fiscales para modernizar sus industrias, pero ese dinero no llegó a Sniace. Lo que si llegó fue el silencio en los medios nacionales que apenas recogieron el hecho. Los que lo hicieron se centraron en aspectos financieros, escondiendo el drama humano. A principios de los noventa vivimos una crisis y el empeño financiero y político era que no se mostraran los conflictos.

Ante el cerco mediático, tres jóvenes periodistas viajaron hasta allí dispuestos a llevar aquella historia ante la opinión pública. El inocente entusiasmo de aquellos reporteros llevó a todo el comité de empresa y a la plantilla a colocarse tras esa reja mientras el fotógrafo, José Castro, subía a la capota del coche para inmortalizar ese momento. Ahora esta fotografía, aparecida en una vieja carpeta, salta a la constelación de la red, como un fractal, un silencio con historia, que se quiere sumar al puzzle de lo que sucedió y no se contó.

Si te interesan los silencios con historia: http://groundpress.org/

El día que ilegalizaron al Partido Popular

Durante años hemos oído las exigencias del Partido Popular de que fuera condenada la violencia. Con esa actitud se han ilegalizado periódicos, partidos políticos, actos públicos para manifestar opiniones, conciertos musicales… y mientras todo eso se llevaba a la práctica el PP gritaba cada vez más alto la expresión: “nosotros los demócratas”.

Hace unos días una cineasta estaba sondeando la intención de grabar el 20N en el Valle de los Caídos cuando se enteró de que este año la Fundación Nacional Francisco Franco celebra el 120 Aniversario del nacimiento del dictador en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Madrid, un centro de titularidad pública que en la actualidad depende del Ministerio de Industria. Su sorpresa fue mayúscula.

Los estatutos del Partido Popular, en su artículo tercero, lo definen como una fuerza política caracterizada por su “solidaridad con las víctimas de la violencia en todas sus manifestaciones“. Cuesta creer en la veracidad de esa declaración de principios cuando se consiente en un espacio de titularidad pública un homenaje al máximo responsable del asesinato y la desaparición del cadáver de 113.000 hombres y mujeres civiles, del secuestro de la democracia durante cuatro décadas y de innumerables violaciones de derechos humanos.  Sigue leyendo