El PP granadino ha dicho que la búsqueda de Lorca ha sido sólo hacer unos agujeros
El presidente del PP de Granada, Sebastián Pérez, ha criticado a la Junta de Andalucía con el argumento de que la búsqueda de los restos del poeta Federico García Lorca ha sido sólo “abrir agujeros”. Hace apenas tres semanas que pidieron públicamente la dimisión de la consejera andaluza de Justicia, Begoña Álvarez, por haber gastando 60.000 euros para encontrar una lata de refresco y dos de conserva.
Más allá de que la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía ha cometido serios errores en la búsqueda de esa fosa, el Partido Popular granadino está insultando sin tapujos a las víctimas del franquismo. ¿Dirían los líderes populares que la policía que buscó en un vertedero los restos de Marta del Castillo se dedicó a “remover basura” o que los responsables de la búsqueda, que han gastado decenas de miles de euros, como es su deber, para tratar de localizar sus restos, se han dedicado a remover latas?
Los estatutos del Partido Popular dicen en su artículo tercero que se trata de una organización política que se solidariza con las víctimas de la violencia de cualquier signo. Pero deben estar escrito en papel mojado, porque con respecto a las víctimas del franquismo los incumplen permanentemente; salvo que las violaciones de derechos humanos cometidas por el franquismo no los consideren violencia o que piensen que simplemente le estaban dando su merecido a quien correspondía.
Pero lo peor es que no hay una respuesta de otro sector político que invite a corregirse al líder popular granadino y deje en evidencia su falta de humanidad y el entumecimiento de su escueta musculatura democrática.
La izquierda; la social, la cultural, la política, guarda demasiados silencios, apenas responde. Las víctimas del franquismo todavía tienen miedo, temen, se esconden, están en una lata esperando a que un día una ciudadanía verdaderamente responsable del progreso y la justiciasocial, como la que existió en la Segunda República, abra la lata donde se conserva una práctica progresista sin conservantes, espesantes ni aromas artificiales. Mientras eso no ocurra el Partido Popular seguirá pisoteando las huellas de los hombres y las mujeres que más han hecho por nuestra democracia. Y a la vez se les llenará la boca autodefiniéndose como los demócratas.