¡Por favor, que no se angustien los ricos!
Oigo por la radio el trestimonio de algunos parados que han ido a las oficinas del INEM a probar suerte a ver si les toca la lotería de vivir al mes con unos ingresos de 421 euros. El Gobierno sólo le da ese derecho a quienes han agotado su prestación después del pasado uno de agosto. Eso quiere decir que quienes más los necesitan entre quienes los necesitan no pueden acceder a esa ayuda. Al parecer la razón por la que el Gobierno ha llevado a cabo esa selección es la falta de presupuestos.
Los medios de comunicación a menudo descontextualizan los hechos. Me gustaría que el mismo periodista que pregunta en la cola del paro y selecciona el caso de alguien que se presentó a por la ayuda y no tenía derecho a ella no se conformara con el comentario irónico. Estaría bien que lo acompañara a su casa, que palpara el ambiente familiar, la angustia que vive su mujer o sus hijos, la fragilidad de una existencia en la que todo se derrumba, en la que ya ni los padres ni los hermanos pueden echar una mano y el miedo a la exclusión familiar camina inexorablemente a un encuentro con la realidad.
Igual si esa fuera la información la ciudadanía se sentiría más indignada y no entendería esa falta de presupuestos y presionaría al Gobierno para que aumentara la presión fiscal a quienes más recursos tienen, a quienes no buscan cada mañana un parche para su despensa.
Es increíble que el Gobierno no aumente la presión fiscal a las rentas más altas y que el precio de no hacerlo sea la angustia de decenas de miles de familias que no ingresan un sólo euro al mes. Lo han hecho gobiernos de numerosos países pero aquí parece producirse un intento de a ver si pasa la crisis y no hay que tomar esa medida. Parece una oportunidad desaporvechada por aportarle a la clase adinerada la experiencia de arrimar el hombro cuando hace falta.
Los empresarios se quejan de la política laboral pero en los últimos años han construido, sin moverse de casa, algo muy parecido a un paraíso fiscal. Más razón para que contribuyan con más dinero a que todos los que lo necesitan tengan derecho a esa ayuda para quienes han terminado sus prestaciones y siguen sin encontrar un trabajo que les permita dejar de acudir a la oficina de empleo a jugar a la loteria del subsidio.
26 de Agosto de 2009 a las 12:43
¡Hola Emilio!
Menuda sorpresa encontrarte por la web, descubriendo cadáveres y todo lo que conlleva. Simplemente estaba buscando en facebook, por si te encontraba, para contactar y charlar un poco, y te veo por google de esta manera. Me alegro mucho de que te vaya tan bien.
Si quieres ya conoces mi correo y messenger.
Un abrazo.
Paco.