¡Por fin hemos ganado un mundial!… el del doble rasero
Miércoles 23 de junio.
La Mesa del Congreso de los Diputados se reúne para tomar algunas decisiones. Entre ellas tiene previsto autorizar (o no) la proyección del vídeo que un grupo de artistas ha realizado, en el que representan a las víctimas de la violencia y el terror franquista. Los representantes del PSOE y del PP deciden unánimemente que el vídeo no se debe proyectar y para ello esgrimen que no se han autorizado en otras ocasiones proyecciones de “Los girasoles ciegos”, de José Luis Cuerda, y el documental de Manuel Martín Cuenca: “Últimos testigos: Manuel Fraga y Santiago Carrillo”. No importa que una semana antes el Grupo Socialista llevara a cabo un acto con la proyección de un vídeo en la Sala de Columnas para conmemorar el centenario de la llegada de su primer diputado al Parlamento. No importa que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica proyectara el 1 de abril de 2009 un documento audiovisual de 40 minutos que resume los trabajos llevados a cabo por el colectivo Imágenes contra el olvido. No importa tampoco que Martín Cuenca asegure que tuvo autorización para proyectar el documental aunque finalmente la productora decidió no hacerlo.
Domingo 27 de junio (cuatro días después).
Sesión solemne en el Congreso de los Diputados, presidida por los Reyes. Queda instaurado en el calendario este día como el que el Parlamento del Estado español dedicará a rendir homenaje a las víctimas del terrorismo. Hablan de la violencia, del terror, del deber de los demócratas de reparar a quienes han padecido delitos tan graves. En su discurso, el presidente de la cámara, José Bono (que negó la autorización para la proyección del vídeo sobre los asesinados por el franquismo) afirma: ”un compromiso: el del recuerdo. Por más tiempo que pase no nos consentiremos la indiferencia. La memoria nos protege del que sería un segundo crimen, el del olvido. Mantener viva la memoria significa; honrar a los muertos, reconfortar a los vivos y, sin duda, aborrecer a los asesinos“.
También habló el rey Juan Carlos, que reina en un reino repleto de fosas comunes, invisibles a sus ojos públicos, insensible a la tragedia de 113.000 familias. Y enunció en su discurso: “Nos debemos igualmente a las familias, aunque nada ni nadie pueda compensarlas por el terrible sufrimiento vivido y que arrastran a lo largo de sus vidas“.
Las mayores expertas en terrorismo, las mayores expertas en sufrir el gobierno de una banda de asesinos uniformados durante cuarenta años, las que más pánico han acumulado en sus vidas, las que no han sido compensadas, las olvidadas por los poderes públicos, las que reciben indiferencia institucional, las que todavía no conocen el paradero de sus muertos, las que todavía pagan con sus impuestos el mantenimiento de la tumba del dictador, las que ven sin ilegalizar partidos que no condenan la mayor de las violencias, las que se mueren año tras año sin conocer la verdad, ni la justicia, ni la reparación; las que todavía lloran en silencio, las que soportan calles y monumentos que enaltecen a asesinos de decenas de miles de civiles, las que no han visto a ninguno de esos asesinos en un banquillo, en una cárcel; las que ven cómo los dirigentes de los dos principales partidos las ignoran, las humillan, las abandonan a su suerte; las que todavía temen, sospechan, huyen, no se significan; las que no han recibido compensaciones del Estado; las que nunca han sido recibidas por ningún presidente del Gobierno; las que pagan el sueldo de un Rey que las ignora, que las evita, que mira hacia otra parte y todavía no ha condenado la dictadura; las que siguen viviendo en pueblos donde gobiernan las estructuras sociales que creo la dictadura franquista; las que ven que la vida se escapa de sus cuerpos sin haber encontrado, sin haber sabido, sin haber podido gritar, llorar, ver a la justicia actuando contra los asesinos; las que tienen que escuchar que su abandono en la transición fue un momento glorioso de nuestra historia; las que ven a políticos que nada han hecho por la democracia diciendo la frase: “nosotros los demócratas”; las que se sienten insignificantes porque las tratan como tales; esas, no estaban en el Congreso; esas, no tienen un día de homenaje en nuestro Parlamento, ni un minuto, ni una parte millonésima de una millonésima de segundo.
El uso y el abuso de las víctimas de algunos terrorismos para esconder a las del franquismo es palpable y ha permitido una simbiosis entre las élites de los dos grandes partidos que han gobernado en el Estado español tras la muerte de Franco. Mitos, mitos y más mitos. Dicen que la transición la hicieron los ganadores y los perdedores de la guerra civil y que ellos decidieron abandonar a las víctimas del franquismo. Y luego, para esconder ese abandono, se abrazaron a las de alguno de los terrorismos, esos que no chocaban con un molde democrático forjado realmente por quienes ganaron la guerra franquista y sus hijos que estaban en las cúpulas de los partidos que la perdieron.
Hoy hemos ganado el mundial del doble rasero. El Rey ha rematado por la escuadra un pase de José Bono, el presidente del Parlamento que se niega a quitar los retratos de los presidentes de las Cortes franquistas que lo fueron gracias a un golpe de Estado que fabricó 113.000 desaparecidos.
Allí estaban los diputados, los senadores, los militares, todos henchidos de consenso, ahítos de unidad de todas las fuerzas políticas, bien unidos para esconder las vergüenzas de esta democracia, de quienes llegaron a las universidades en los años cincuenta y sesenta gracias y la victoria de Franco y se prepararon allí, entonces, para gobernar este país tras su muerte.
Por último una petición, aunque ya los hayas visto, pincha este enlace y escucha las voces y mira los rostros prestados a quince hombres y mujeres que fueron asesinados por el terrorismo del Estado franquista y que siguen marginados por quienes han hecho de su olvido y la negación de sus derechos una exitosa forma de vida.

27 de Junio de 2010 a las 18:17
NI OLVIDO ,NI PERDÓN.son todos una panda de hipócritas ,todos besándole el culo al elefante, al legado del carnicero.una gran piara comiendo en comunión————
27 de Junio de 2010 a las 21:00
Excelente tu exposición Emilio,extraordinario.No se puede narrar mejor. En “El día 27 de Junio” tu tercer párrafo es sencillamente maravilloso como nos describes la auténtica realidad de lo que está ocurriendo,se lee casi sin respirar y a cada palabra que leo veo a esa persona que describes como si la tuviera ante mi.Es lamentable.Me aventuro a decirte que todos comen en el mismo plato,todos tutean los mismos intereses económicos, todos a callar. Y el rey ¿hasta cuando?.Repito que excelente el tercer párrafo.Un saludo.
27 de Junio de 2010 a las 22:13
Enhorabuena por este escrito, Emilio, y gracias, gracias por la claridad de tus palabras, por la profundidad de tu análisis y por la verdad que hay en cada palabra y en cada línea, palabras y líneas que suscribo sin excepción. Estoy tan harto de la hipocresía de todos estos “demócratas de toda la vida”… este país inició un camino hacia la democracia, la Transición, pero se perdió en el camino (quizá porque aquel camino de reforma y no de ruptura nunca podía llevar a una verdadera democracia), pero lo cierto es que hoy vivimos en una “demofascia”, una democracia de partidos que cada vez se aleja más del pueblo al que dice representar. Lo dicho, Emilio, gracias por este clarificador y necesario escrito.
27 de Junio de 2010 a las 22:37
Gracias Emilio por dar dignidad a todos nuestros familiares muertos y exiliados por culpa del franquismo. La postura de hoy retrata muy bien cual es la situacion. Pero mientras queden conciencias que luchen, no dejaremos que el olvido cubra de arena el recuerdos de tantos desaparecidos, torturados, y fusilados. Un saludo.
27 de Junio de 2010 a las 22:40
No queda ahí la cosa. Recomiendo leer el siguiente enlace y los comentarios de la entrada para ver hasta donde llega la ignonimia y la manipulación en lo referido al “día de las víctimas del terrorismo”.
http://luchadisidente.wordpress.com/2010/06/27/el-dia-de-la-verguenza/
27 de Junio de 2010 a las 23:28
Completamente de acuerdo contigo Emilio ¿hasta cuando?Hay que conseguir aunar esfuerzos de todos los que llevais mucho tiempo en esta reivindicación para que,junto con las nuevas iniciativas que están surgiendo,se convierta en un clamor popular que obligue a los políticos, unos herederos del franquismo y otros,tibios y temerosos que parecen renegar de sus compañeros asesinados, a que de una vez se repare la mayor injusticia y verguenza de nuestra historia.Hasta ese momento no me sentiré un español libre ni consideraré este sistema una verdadera democracia.Salud y Republica.
27 de Junio de 2010 a las 23:46
Emilio, no se que pasa pero trato de enviar un mensaje desde las 10 más o menos, pero no aparece. ¿A qué se puede deber?