Si el Tribunal Supremo condena a Pepe Rubianes después de muerto: ¿por qué no pudo Garzón investigar los crímenes del dictador Francisco Franco?
El actor Pepe Rubianes falleció el 1 de marzo de 2009. Un año después de su muerte, el Tribunal Supremo ha ratificado una condena al actor por vulnerar el derecho al honor del alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote. En este caso la derecha mediática no se ha reído porque una institución judicial sentencie a alguien que ya está muerto.
Recuerdo la sorna que levantó la petición del juez Baltasar Garzón del certificado de defunción del dictador Francisco Franco. La derecha (habiendo miles de víctimas de gravísimos delitos por medio) se dedicó a hacer gracietas con el hecho de que Franco ya había muerto (un ejercicio de mal sentido del humor que demostraba que la que no está escrita es el acta de defunción del franquismo.
Ahora leo la ratificación por parte del Tribunal Supremo al actor Pepe Rubianes. Antes de pensar en el caso de Garzón contra el franquismo he recordado cómo los tribunales franquistas aplicaban la Ley de Responsabilidades Políticas de forma póstuma, especialmente si a quien era juzgado después de muerto se le podían expropiar bienes patrimoniales antes de que pasaran a los herederos.
Ahora se trata de defender el honor del alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote que montó un numerito de histeria colectiva con el traslado de los papeles catalanes confiscados por el franquismo y depositados en el Archivo de Salamanca.
La primera denuncia que recibió Rubianes por sus declaraciones sobre los Papeles de Salamanca y la actitud del alcalde salmantino la interpuso la Fundación para la Defensa de la Nación Española. El delito del que le acusaban era de “ultraje a España”. Ohhh, casualidad, en el patronato de la citada fundación está Adolfo Prego, el magistrado del Supremo que admitió la causa de Manos Limpias contra Garzón por la investigación de los crímenes del franquismo. Un Supremo que parece tener un línea política muy clara. ¿No van a hacer nada por arreglarlo?

5 de Junio de 2010 a las 20:19
Hola. He leído tu publicación, y como amigo de Pepe me satisface, sólo te corrijo día su muerte, el 1 de marzo. Saludos.
6 de Junio de 2010 a las 9:56
Muy buena reflexión, Emilio.
14 de Junio de 2010 a las 20:55
Soy Lidia Falcón, prima de Carlota O’Neill ya que nuestras madres, Carlota y Enriqueta O’Neill eran hermanads. Hace tiempo que deseaba conectar con Emilio Silva, de quien me ha hablado mucho mi prima. Si tuviera contacto con el Sr. Silva me gustaría intercambiar informaciones, ya que la historia de mi familia, que conoce por Carlota, también me afecta a mi y desearía tener conocimiento de lo que se hace por parte de la Asociación de la Memoria Histórica. Le agradecería que contestara a este mensaje. Un cordial saludo. Lidia Falcón
16 de Junio de 2010 a las 15:12
¡Que razón tienes Emilio!. Hasta el jueves
23 de Junio de 2010 a las 16:40
El poder se rearma siempre y cuando logra vencer al adversario toma de él sus recursos, cuanto más valioso sea éste mejor, una vez se lo quitan del medio se atribuyen la autoría de sus logros, esa es la doble moral.