Señor juez: confieso que he escuchado al Partido Popular

Tengo que dar la razón a María Dolores de Cospedal porque yo he escuchado al Partido Popular y quiero confesarlo públicamente, porque no sé si entregarme a la justicia. 

Escuché al PP cuando se hundió el Prestige y Mariano Rajoy aseguró que lo que salían del barco eran como unos hilillos de plastelina (claro que me enseñaron unas imágenes submarinas de un trocito del casco y no un panorama general).

Lo escuché cuando José María Aznar fue entrevistado en Antena 3 el 13 de febrero de 2003 cuando dijo que: “El régimen iraquí tiene armas de destrucción masiva, tiene vínculos con grupos terroristas y ha demostrado a lo largo de su historia que es una amenaza para todos“. Entonces sí había terroristas en desiertos lejanos y de esa declaración lo único tristemente cierto era la respuesta terrorista del 11 de marzo de 2004.

También escuché a Jaime Mayor Oreja cuando dijo que el franquismo era una época “extremadamente plácida“. Que se lo digan a las mujeres, a los presos, a los homosexuales, a las familias de los miles de desaparecidos, al medio millón de exiliados, etc…

También hice escuchas al PP y me enteré de que su departamento de sustos estaba anunciando la ruptura de España que iba a ser una consecuencia natural de la aprobación del Estatuto de Cataluña. Tengo que reconocer, aunque me pese y pueda ser utilizado en mi contra, que eso lo escuché mucha veces y que llegué a entrar en la página web del instituto sismológico para comprobar si esa ruptura se estaba consumando tectónicamente.

Para colmo de escuchas, les oí decir durante el diálogo abierto por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con ETA que el presidente se había rendido a la banda terrorista y que ellos sólo llevaron a cabo unas conversaciones indagatorias en 1998, nada más que eso, cuando acercaron a Euskadi a 174 presos de ETA y Aznar pronunció aquello de “movimiento vasco de liberación”.

En fin, hice escuchas del PP cuando se estrelló el Yak 42, durante sus incontables mentiras con respecto a los atentados del 11M, cuando Aznar casi me propuso beber alcohol y conducir, cuando Esperanza Aguirre dijo que no llegaba a fin de mes, cuando Fraga dijo que el siglo XX había comenzado en 1936, cuando Rajoy dijo que la ley de la memoria no le importaba a nadie y así llamaba “nadie” a cientos de miles de familias afectadas por la represión franquiasta, etc,…

Imagino que haber llevado a cabo tales escuchas puede tener efectos. En concreto debe tener consecuencias penales; algo así como la pena que me da que en este país haya una derecha mayoritaria capaz de poner sus intereses incluso por delante de la realidad, que no haya hecho el tránsito del mito al logos y que guste hasta la saciedad de autovictimizarse igual que hizo Franco para presentarse al mundo como víctima de las hordas marxistas y no como verdugo de cientos de miles de civiles. De aquellos polvos………