Rajoy ya no pone la mano en el fuego

El caso Gurtel era un invento del juez amigo de los socialistas, Baltasar Garzón; según han repetido muchos dirigentes y militantes del Partido Popular. Mariano Rajoy ha apostado por algunos de los líderes de su partido que han aparecido como imputados o implicadas e la trama corrupta. Pero a la hora de hacer las listas para las elecciones europeas, el eurodiputado Galeote no ha tenido espacio en la lista del principal partido de la derecha española.

Mariano suelta lastre en el camino hacia unas elecciones en las que puede constatar la buena racha de su partido, después de los resultados en Galicia y Euskadi y así terminar de apuntalar sus posibilidades para volver a ser el candidato a la presidencia del Gobierno.

Seguro que Zapatero prefiere enfrentarse con Mariano a que Gallardón rompa el capullo en el que se ha metido y salga crisálido y lustroso a correr hacia La Moncloa. Es posible que a los líderes del PSOE les convenga una dulce derrota, que alargue la esperanza de vida política de Rajoy y no enfrentarse así a otro candidato que les puede hacer más daño.

Mientras eso cuaja hay que seguir con atención toda la información que se genere acerca de los gastos de la boda de Anita Aznar y Alejandro Agag. ¡Qué ganas tengo de ver esas facturas!

Escenas para una crisis: ¡ya es hora de que suban los impuestos!

Fue una de las primeras medidas políticas de Barak Obama. Esta semana la ha tomado el gobierno británico que ha decidido aumentar los impuestos a aquellos ciudadanos que tienen unos ingresos superiores a los 165.000 euros anuales. Se trata de apuntalar los ingresos del Estado en un momento en el que los gastos sociales se están multiplicando. De este modo se corrige una de las causas del calentón financiero, que fue la ”privatización” de miles de millones de euros con la bajada de las cargas fiscales a quienes más dinero ganan. Algo que sucedió en los años noventa y en las principales economías del mundo, pero fue especialmente acentuado en los años de gobierno de José María Aznar.

Curiosamente ese debate no se abre por estas latitudes. Ni siquiera como respuesta  a las declaraciones del neoliberal responsable de nuestro banco central, Fernández Ordóñez, al hablar de retrasar la edad de jubiliación.

El analista e ilustrador, Joaquín Lavado Salvador, más conocido como Quino, dibujó hace años una viñeta que es todo un tratado de sociología. En ella se ve un cine. En la pantala aparece Charlot en una escana de La quimera del oro, comiéndose una bota. En la sala hay tres palcos. Los que han pagado 100 (la moneda que sea) miran las escena con tristeza. Los que han pagado 500 están riendo. Y los que han pagado 1000 están soltando una gran carcajada.

Una escena para una crisis

Una escena para una crisis

Ahora la factura de la crisis ha llegado una mesa en la que estaban comiendo un hombre que pago 100, otro que pagó 500 y otro que pagó mil. Y lo que debería ocurrir en ese momento es que apareciera el Estado con una ley en la mano que le obligara a pagar al que más se ríe.

La semana de resurrección de Esperanza Aguirre

Esperanza se tambaleaba después de las crisis de los espías y de la dimisión de uno de sus consejeros por el caso Gurtel. Políticamente herida tenía que planear cómo limpiar esas manchas y reconstituirse. Alberto Ruiz Gallardón guardaba silencio, esperando a ver si pasaba frente a él el cádaver del futuro político de su adversaria a ser la candidata del Partido Popular a la presidencia del gobierno el día que Rajoy cuelgue sus aspiraciones a vivir en el Palacio de la Moncloa.

Pero como ha demostrado con su accidentada biografía, Esperanza Aguirre tiene una capacidad de revivir increíble. Así que lo que tenía que hacer para rearmarse como candidata era planificar su recuperación. Primero había que cerrar la comisión de la Asambles de Madrid, que sólo ha servido para sujetar la punta de iceberg e impedir que no emerja nada más. Después relajar a la prensa con respecto al caso Gurtel y esperar el momento propicio.

Y ese momento comenzó el lunes de esta semana, lo que los católicos denominan las pascua de resurrección. Comenzó el lunes hablando bien del recién llegado Ministro de Fomento, José Blanco. Tenía planificada una semana frenética: inauguraciones, encontro con el ministro, anécdota en el parlamento madrileño por el tema del agua e investidura de Alberto Núñez Feijoo como presidente de la Xunta.

Había por medio una huelga de los trabajadores de Telemadrid que quieren dejar de ser el gabinete de prensa de la presidenta madrileña y convertir su trabajo en un servicio público.El día 14 hubo apagón en la cadena, pero Esperanza estaba encendiéndose y para su proyecto político esa huelga parece ser una anécdota.

La semana de resurrección de Esperanza Aguirre es el inicio de una campaña personal a pesar de que forme parte de la campaña para las elecciones europeas. Si las gana el PP Mariano va a recibir oxígeno y eso va a dar un disgusto a más de uno y de una. Pero ella había visto una tunel de luz ante el posible anticipo del final de su carrera política y ha demostrado que sigue viva. Gallardón sigue callado pero ella no va a parar hasta que consiga llegar a la candidatura a la presidencia del Gobierno; aunque tenga que ir en helicóptero.

*Posdata: Este vídeo sobre la manipulación en Telemadrid es la medida de la razón que tienen los convocantes de la huelga:

http://www.youtube.com/watch?v=qnHXyQbYOXg

Míralo y por favor: ¡PÁSALO!

Muy fácil: subir los impuestos para sanear la Seguridad Social

El presidente del Banco de España ha vuelto a hacerle el trabajo sucio a la CEOE. Después de varias semanas pidiendo el despido libre ahora sus apocalípticas palabras anuncian la posibilidad de retrasar la edad de jubilación para sanear el contenido de las arcas públicas, tan mermado por la crisis. El señor Fernández Ordóñez sigue asustando a los ciudadanos. Ante sus declaraciones hay una pregunta que me taladra el cerebro: ¿alguien me puede hablar del paradero del Ministro de Trabajo?

Si de los que se trata es de mejorar las cuentas de la Seguridad Social y en general de las administraciones públicas hay una medida sencilla y efectiva que ya han tomado en Estados Unidos; subir los impuestos a los que más dinero tienen o ganan. Es curiosa la poca repercusión que tuvo esa noticia y que marca un importante cambio de tendencia.

Durante los últimos años gobiernos de todos los colores se han dedicado a reducir la presión de quienes precisamente han causado la crisis, calentando el sistema financiero. Ahora sin duda es el momento de aumentar esa presión fiscal y que quienes más se han beneficiado del ciclo económico de los últimos años contribuyan de manera más decidida a sacar a nuestra sociedad de esta crisis y que no la tengan que pagar los mismos que ya la han padecido teniendo que trabajar más allá de los 65 años.

¿Crisis de Gobierno para gestionar la recuperación tras la crisis? Sería un gol por la escuadra

La crisis de gobierno ha coincidido demasiado con la fotografía Obama-Zapatero y ese es un hecho que debe tener doble fondo. El G20 aprobó la inyección de un billón de dólares en la economía planetaria para vitaminar al capitalismo que anda bajo de defensas. Si esa medida política tiene efectos en la economía, los gobiernos nacionales tienen ahora que convertir la recuperación de la crisis en un logro personal. Así que el pesimista Solbes ha tenido que comerse la crisis hasta tocar fondo con ella y salir del ejecutivo con toda la tristeza con la que ha vivido este derrumbe de las glorias del capital. Debería irse con él, el presidente del Banco de España, Fernández Ordóñez, que ha querido aprovechar que el Pisuerga pasaba por aquí para pedir insistentemente el despido libre que no sé yo qué tiene que ver con la política monetaria el número de billetes que tenga que darle un empresario a un trabajador al que manda al paro.

Pero volvamos al final de la crisis. En el G20 había varios presidentes de Gobierno cuyos partidos van a someterse a las próximas elecciones europeas de junio. Si la receta del billón de dólares tiene sus primeros efectos antes de esos comicios los gobiernos pueden comenzar a vender a la ciudadanía que han tomado las medidas necesarias para poner fin a la crisis y decir que sus políticas han funcionado.

Es el caso del Gobierno español. Coincidiendo con el cambio de ministros la OCDE ha señalado que han aparecido, como la primavera, algunos brotes de recuperación de la economía. Si ya hubiéramos tocado fondo y en unas semanas comenzáramos una pequeña recuperación, bastaría un buen megáfono mediático para convertir el final del ciclo depresivo en un logro político.

Así la llegada de Elena Salgado al Ministerio de Economía y Hacienda para sustituir a Solbes el pesimista habría sido una acertádisima decisión del presidente Zapatero que podría aparecer ante la opinión púbica como el hombre capaz de superar las crisis, preparado y predestinado para sacarnos del momento más difícil de la reciente coyuntura socioeconómica. Una crsisis cuyo principio y final son causa internacional hay que venderla como remedio patrio. Y luego, cuando el paro disminuya como consecuencia de la fuerte inyección de capital público y la temporalidad laboral veraniega, que los ciudadanos decidan quién les representa en Europa.

El G20 podría hacer desaparecer España

España podría desaparecer si el G20 lleva adelante una de sus principales propuestas. Tras su pasada reunión en Londres los países elegidos acordaron llevar a cabo una intensa lucha por la desaparición de los paraísos fiscales, ergo nuestra nación de naciones podría extinguirse. Lo que no consiguieron ni Carod Rovira ni Ibarretxe podrían alcanzarlo los Obama boys.

 

Para ello deberíamos definir exactamente lo que es un paraíso fiscal. En nuestra legislación tributaria existen unas empresas que se llaman SICAV (Sociedades de Inversión de Capital Variable); sociedades de inversión que mueven miles de millones de euros. Ese tipo de sociedades antes tributaban un 35% por el Impuesto Sobre Sociedades y con este modelo vigente tributan en el impuesto de sociedades sólo el 1%. Eso quiere decir que si de 100 millones antes 35 iban a manos del Estado, ahora sólo va 1.

 

¿No es eso un paraíso fiscal en nuestra tierra? Que tenga cuidado el nuevo Gobierno; la lucha contra los paraísos fiscales podría borrarnos del mapa. 

Señoras y señores: ha comenzado la campaña de las elecciones al Parlamento Europeo

La campaña por las elecciones europeas ha comenzado con toda la carne en el asador. Una hipotética victoria del Partido Popular en los comicios del próximo 7 de junio podría generar una seria crisis de Gobierno. Eso no quiere decir que cualquiera de los resultados sea bueno para Zapatero. Si gana porque sería un respaldo a la gestión que está haciendo de la crisis. Si pierde porque eso podría reforzar la candidatura de Mariano Rajoy a las próximas elecciones generales y seguro que ZP prefiere enfrentarse al líder gallego al que ya ha vencido en dos ocasiones que por ejemplo a Alberto Ruiz Gallardón, al que es muy probable que tema electoralmente. Por eso una pérdida por poco margen tampoco tiene por qué ser mala para él y fácil de explicar con el desgaste natural que produce la gestión de una crisis.

El encuentro de Obama con Zapatero ha sido sin duda el pistoletazo de salida para la campaña europea. La imagen de cordialidad de ZP con el nuevo icono planetario cierra un flanco por el que el Partido Popular había encontrado un talón de aquiles del presidente. Zapatero hace los deberes en cuestión de política internacional y eso le fortalece o como poco le estabiliza.

En esta semana vamos a ver además cómo el gobierno de Zapatero muere y resucita. Como segundo acto de campaña viene la pasión y muerte de Pedro Solbes. El vicepresidente económico está quemado, incapaz de al menos fingir alegría en el descenso a los infiernos de la crisis. Su pesimismo lo ha devorado después de haber sido el gran salvador de la economía, cuando anunció su continuidad junto a Zapatero en las pasadas elecciones generales.

Parece que entre la rumorología existe la posibilidad de que Pepiño Blanco sea Ministro de Fomento. El socialista lucense, que ha multiplicado el poder de Ferraz en el Gobierno podría sentarse así en el Consejo de Ministros. Seguramente sueña Pepiño con un día en el que con una cartera de Ministro en la mano vaya en la cabina del primer AVE que llegue a Galicia y sea para la posteridad el hombre que impulsó la definitiva modernización de las infraestructuras que desde la meseta atraviesan el telón de grelos.

Y en medio de tanto río revuelto es de esperar que Mariano Rajoy aproveche para quitarse lastres y deje de apoyar a Barrabás. Sería un momento perfecto para que salieran por la puerta de atrás de la calle Génova y sin hacer apenas ruido el tesorero Luis Bárcenas y el eurodiputado Gerardo Galeote. Acercarse con esa carga a las elecciones europeas puede ser grave para Rajoy y a estas alturas de la película el líder popular no puede jugar su futuro a esa carta. Mejor le iría si entre torrija y torrija crucifica a los dos imputados que pueden echar al tastre su resurrección política.

Un misil norcoreano para justificar la existencia de la OTAN

Si yo fuera un fabricante de armas con una buena cartera de clientes en occidente estaría brindando por el misil norcoreno que ha cruzado esta mañana el cielo de nuestro planeta hasta caer a menos e 300 kilómetros de la costa nipona.

Si yo fuera responsable de una alianza militar que aglutinara a varios países en oposición a otros y en una época de crisis tuviera que justificar mi existencia constuyendo una amenaza estaría encantado de que un misil norcoreano haya cruzado el cielo y se haya precipitado a la costa nipona

Regalos como el misil norcoreano son de gran ayuda para la OTAN y para justificar en muchos países las inversiones en armamento. Mañana en la bolsa, seguro que las empresas de fabricar la muerte también lo celebran.

¿Cuántos Guantánamos inauguró Franco? o ¡Con la impunidad hemos topado!

La Audiencia Nacional abre causa contra el campo de concentración de Guantánamo, utilizado por Estados Unidos para asustar terroristas internacionales; única forma de comprender que se hayan difundido imágenes de sus torturas, algo que debe estar planificado por el Departamento Internacional de Difusión del Miedo de la “agencia”.

Tenemos un nuevo caso que puede ser juzgado por la Audiencia Nacional, aunque el delito haya sido cometido a miles de kilómetros. En esta ocadsión el fiscal no dice que son delitos comunes o que no hay competencia como cuando se intentó juzgar a la dictadura franquista. El fiscal Zaragoza llegó incluso a decir que Franco era un aforado; resulta que los militares golpistas en la democracia españóla tienen un régimen de protección especial.

Guantánamo se suma a una larga lista. Las víctimas de Argentina, Chile, Ruanda, el Tibet, el Salvador… tienen posibilidad de obtener justicia en la Audiencia Nacional española; las víctimas de la dictadura franquista no. ¡Con la impunidad hemos topado!